sábado 5 de enero de 2008

Somos héroes

Copio y pego un resumen de un artículo que acabo de leer en este blog [imprescindible]. Esta escrito por un profesor (A. González) de una universidad de Sevilla para presentarlo en un congreso de Educación Física.


Teniendo en cuenta el ritmo de vida que llevamos todos creo que muchos se sentirán identificados.

La principal conclusión a la que se llega después de analizar la información obtenida de las entrevistas realizadas a los corredores populares es que se enfrentan a un entorno complejo que limita su capacidad para poder desarrollar su actividad deportiva. A las obligaciones familiares y laborales se une el desarrollo de una actividad deportiva muy exigente desde el punto de vista físico pero también mental. El desgaste al que se ven sometidos los corredores, solo es asumible cuando se implementan las medidas necesarias para simultanear las tres esferas que copan la vida diaria de los atletas. No obstante, la realidad socioeconómica actual, con contextos laborales hostiles y exigentes vidas familiares, en muchos casos, ponen en peligro esta conciliación.
En la vida deportiva de los corredores populares suelen aparecer variables como la disciplina, la planificación o la constancia como pilares en los que se apoya el desarrollo de su actividad. Sin embargo, las consecuencias que se extraen de este tipo de conductas no se traducen, necesariamente, en un mayor equilibrio entre las tres realidades analizadas. Incluso en algunos casos, pueden generar desequilibrios en forma de desatenciones, normalmente de la esfera familiar e incluso en algunos casos de la laboral.
De cualquier forma nos encontramos, en el caso de los corredores populares, ante un colectivo susceptible de recibir más elogios que críticas. En una sociedad sujeta a crecientes índices de sedentarismo, enfermedades derivadas de la inactividad física o progresiva pérdida de peso de la actividad deportiva en el tiempo de ocio, los corredores plantean un modo de vida en el que la actividad física y deportiva adquieren un protagonismo especial.
Además, la capacidad para conciliar esta actividad con las cada vez más exigentes vidas laboral y familiar le sitúan en un papel social transmisor de los valores propios de la actividad deportiva y por tanto en un acicate para que el entorno también los adopte.
Por tanto, no se exageraría si se dijese que nos encontramos ante una especie de “héroes anónimos” que cada día se enfrenta, con éxito en la mayoría de los casos, al reto de llegar a la meta en todas las facetas de sus vidas.



Ángel

1 comentarios:

Teo dijo...

No hay nada más que añadir...
Cuando a uno no le tiembla el pulso a la hora de decir verdades como puños, como es el caso de este profesor, lo mejor es callarse y reflexionar...

Un saludo