domingo, 23 de diciembre de 2007

Crónica Quarta Marató Picanya-Paiporta

Hoy en día hay pocas cosas fiables al cien por cien. Una podría ser apostar por Arce y Ángel como triunfadores de alguna prueba. Otra apostar por Toni como corredor revelación. Y otra, el despertador de los Nokia. No falla. Le pones la hora, y casualmente a esa hora empieza a sonar. Milagros de la tecnología. Evidentemente, me despertó esa horrible melodía que tengo como alarma.

El día se podría calificar como gris, oscuro y feo. Apuntaban lluvia desde Canal 9, algo que hacía presagiar que la carrera se disputaría, y que de lluvia, ni una gota. Ejemplo de fiabilidad nula. Como el de Campos y el de Sevi, que alardearon días antes de su presencia y no dieron señales de vida en toda la mañana.

Si estaban Arce, Ángel y Toni. Estaban y se dejaban notar, pulverizando todos los registros posibles en la Media Maratón que se disputaba hora y media antes de la Quarta, que era mi reto.

La salida un caos. Una más, en esta desorganización que suponen las carreras populares. Pocos ejemplos existen a día de hoy de carreras bien organizadas de principio a fín. Un masclet a modo de pistoletazo y a correr se ha dicho.

Los primeros kilometros consigo un ritmo constante, algo dificil en mi particular y abstracto modo de correr. Tengo delante un par de liebres, que marcan el trote a seguir. Mirada fija a media altura y un dos, un dos. Así kilometro tras kilometro. Las liebres son fáciles de seguir, atributos físicos no les faltan.

Allá por el kilometro 6, creo que es momento de empezar a dejar de especular con mis fuerzas. Casualmente me veo bien, y dejo atrás a las liebres, y en honor a mis compañeros y amigos, "voy cazando cadáveres". Ya queda poco para terminar, y la cuesta del kilometro 10 me deja un poco tocado. No pasa nada. Todavía tengo un poco de fuerza. Algo me dice que en la meta estarán mis amigos esperándome.

Y así es. Cuando mi cuerpo me pedía relax, veo a Arce y a Ángel, en la curva de la línea de meta. Eso siempre te da alas. Era cuestión de esprintar un poco, más de cara a la galería que otra cosa. Otro ejemplo de fiabilidad: mis amigos no fallan. Arce y Ángel con su presencia. Y Toni con su llamada telefónica al mediodía.

Al final, lo mejor de la carrera, llegada a meta, recogida de la bolsa del corredor y almuerzo popular. Nada mejor que un buen bocadillo, con buena compañía y buenas anécdotas. La siguiente paga Arce.

Los datos de mi carrera han sido los siguientes:
Distancia recorrida: 10500 metros
Tiempo total: 43:37
Minutos por kilometro: 4:09 minutos/kilometro

Teo Molina

3 comentarios:

Unknown dijo...

Que grande eres Teo!!!
Se te ha olvidado apuntar que era tu reencuentro con el atletismo popular tras tu grave lesión de rodilla.

En fin, siempre es agradable compartir kilómetros con amigos.

Felices fiestas,
Ángel

Anónimo dijo...

Enhorabuena campeón por tu regreso a este mundillo!!Como bien sabes y recuerda bien esto, "los grandes se denominan así no solo por las marcas sino por dar animos a los suyos".
Un abrazo crack

Anónimo dijo...

Ay lo tienes...simplemente lo que pasó en Paiporta..

Ves entrenando a tu "can" para la competicíon de enero en Requena.

Un abrazo